I'm reproducing this article by Proffesor Santiago Álvarez de Mon in spanish, his brother Ignacio was my teacher during the MBA first period. I think his article represents quite a extraordinary philosophy of the art of living... Do you agree?
"Santiago Álvarez de Mon Profesor ordinario del IESE.
Inmersos en un mundo enmarañado, el virus del maniqueísmo se extiende peligrosamente. En sus garras, enfrentado a una realidad compleja, el hombre moderno se diluye en la masa, se atrinchera en la tribu, encontrando sus señas de identidad en la descalificación de los otros. No sólo partidos políticos y medios de comunicación son atacados, también a la empresa moderna le afecta. Pese al discurso de la interacción cultural, a menudo se ve atrapada en la biporalidad ellos-nosotros. En este contexto, la noción de paradoja se revela distintiva de una mente despierta. Aquí esbozo algunas sorprendentes parejas de baile.
Organizaciones enormes han de moverse con la agilidad y cintura de las pequeñas. Entender y abrazar la diversidad, sólo es posible si algo común, sublime y delicado nos une. Vivir pegado a la tierra, comprometido con la comunidad local, es la otra versión de una mentalidad global. Ser capaz de trabajar en armonía es privilegio de los que saben estar solos. La palabra cobra especial valor cuando se saborea el silencio. El que no sabe, aparenta; el que sabe, pregunta y escucha. El coraje y la determinación de un carácter recio conoce el miedo, un sentimiento inteligente. Negarlo es suicida, superarlo es valentía. La paz -una forma amable de caminar- le es dada a quien gestiona el conflicto, sea con los demás o con uno mismo. La vida, una sucesión de sprints, se corre con intensidad y garra, y se culmina con paciencia, la virtud de los sabios. Una mentalidad optimista es admirable, habiendo tantos motivos para desistir y entregarnos al pesimismo. De bruces con la cruda realidad, aparcados conceptos e ideas obsoletas, ver el vaso medio lleno es una apuesta ejemplar.
Una persona con sólidos cimientos morales, comprometida con valores universales e intemporales -libertad, honestidad, justicia, amistad, amor…-, relativiza lo demás. En lo esencial, ni una broma o fisura; en lo accidental, frívola y cambiante. El éxito es territorio conquistado por aquellas personas que aprenden a perder. Sólo gana el que acepta la derrota, sólo cae el que camina, sólo se equivoca el que decide. Curiosamente, obtiene resultados espectaculares el que pasa de ellos, su mirada se dirige a la sustancia de su oficio.
Más sorpresas, el tiempo es de aquella persona que no se pelea con él. El pasado, espejo retrovisor, le invita a mirar hacia delante. Es capaz de imaginar y soñar un futuro mejor porque recorre todos lo pliegues del presente. Piensa y estudia con el rigor de una mente analítica, lo que le permite sentir y hacer sentir. No le obsesiona el poder, por eso influye y seduce. Curtida en sufrimientos, llora con dignidad, disfruta y ríe la vida. Ésta es demasiado seria como para tomársela en serio, de ahí que el humor sea una muleta imprescindible. Aspirante a la perfección, se reconcilia con sus limitaciones y carencias. En su nimiedad y miseria, descubre y palpa su grandeza. Su mirada irradia energía y luz, porque identificó y dialogó con su sombra. Esclavo de muchas instancias ajenas -empresa, equipo, genes, familia…-, la libertad interior es su único patrimonio. A medida que acumula kilómetros de experiencia en su vieja mochila, su curiosidad y asombro crecen por momentos. Porque se sabe perdido, se encuentra. Porque es fuerte, se sabe vulnerable. Finalmente, aprendiz aplicado en el arte de morir, empieza a degustar la aventura de vivir.
Con personas así, entrenadas para navegar entre las dos orillas del mismo río, la empresa es una institución más sana y el país, un lugar respirable. ¿Lo intentamos? "
Inmersos en un mundo enmarañado, el virus del maniqueísmo se extiende peligrosamente. En sus garras, enfrentado a una realidad compleja, el hombre moderno se diluye en la masa, se atrinchera en la tribu, encontrando sus señas de identidad en la descalificación de los otros. No sólo partidos políticos y medios de comunicación son atacados, también a la empresa moderna le afecta. Pese al discurso de la interacción cultural, a menudo se ve atrapada en la biporalidad ellos-nosotros. En este contexto, la noción de paradoja se revela distintiva de una mente despierta. Aquí esbozo algunas sorprendentes parejas de baile.
Organizaciones enormes han de moverse con la agilidad y cintura de las pequeñas. Entender y abrazar la diversidad, sólo es posible si algo común, sublime y delicado nos une. Vivir pegado a la tierra, comprometido con la comunidad local, es la otra versión de una mentalidad global. Ser capaz de trabajar en armonía es privilegio de los que saben estar solos. La palabra cobra especial valor cuando se saborea el silencio. El que no sabe, aparenta; el que sabe, pregunta y escucha. El coraje y la determinación de un carácter recio conoce el miedo, un sentimiento inteligente. Negarlo es suicida, superarlo es valentía. La paz -una forma amable de caminar- le es dada a quien gestiona el conflicto, sea con los demás o con uno mismo. La vida, una sucesión de sprints, se corre con intensidad y garra, y se culmina con paciencia, la virtud de los sabios. Una mentalidad optimista es admirable, habiendo tantos motivos para desistir y entregarnos al pesimismo. De bruces con la cruda realidad, aparcados conceptos e ideas obsoletas, ver el vaso medio lleno es una apuesta ejemplar.
Una persona con sólidos cimientos morales, comprometida con valores universales e intemporales -libertad, honestidad, justicia, amistad, amor…-, relativiza lo demás. En lo esencial, ni una broma o fisura; en lo accidental, frívola y cambiante. El éxito es territorio conquistado por aquellas personas que aprenden a perder. Sólo gana el que acepta la derrota, sólo cae el que camina, sólo se equivoca el que decide. Curiosamente, obtiene resultados espectaculares el que pasa de ellos, su mirada se dirige a la sustancia de su oficio.
Más sorpresas, el tiempo es de aquella persona que no se pelea con él. El pasado, espejo retrovisor, le invita a mirar hacia delante. Es capaz de imaginar y soñar un futuro mejor porque recorre todos lo pliegues del presente. Piensa y estudia con el rigor de una mente analítica, lo que le permite sentir y hacer sentir. No le obsesiona el poder, por eso influye y seduce. Curtida en sufrimientos, llora con dignidad, disfruta y ríe la vida. Ésta es demasiado seria como para tomársela en serio, de ahí que el humor sea una muleta imprescindible. Aspirante a la perfección, se reconcilia con sus limitaciones y carencias. En su nimiedad y miseria, descubre y palpa su grandeza. Su mirada irradia energía y luz, porque identificó y dialogó con su sombra. Esclavo de muchas instancias ajenas -empresa, equipo, genes, familia…-, la libertad interior es su único patrimonio. A medida que acumula kilómetros de experiencia en su vieja mochila, su curiosidad y asombro crecen por momentos. Porque se sabe perdido, se encuentra. Porque es fuerte, se sabe vulnerable. Finalmente, aprendiz aplicado en el arte de morir, empieza a degustar la aventura de vivir.
Con personas así, entrenadas para navegar entre las dos orillas del mismo río, la empresa es una institución más sana y el país, un lugar respirable. ¿Lo intentamos? "
Thanks and smile,
dk

2 comments:
Indudablemente, la vida hace unas decadas, en una sociedad mas reducida, con menos instancias ajenas, con menos frentes abiertos, con mas tiempo para cada uno y sus sentimientos... espejo retrovisor que invita a mirar hacia delante... la pregunta es .. que les espera a nuestros hijos???
por cierto, podrías dejarte otra vez la perilla,??? te queda genial !!!
:)
y dale con la perilla.. que siii que me lo piensoo... pero tambien depende de lo que diga pretty Ally..
:-)
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